Cada pieza de IGLU pasa a formar parte de la historia de una familia. Está presente en las tardes de lluvia, durante los largos inviernos en casa, en los días de mucha energía y en los momentos de tranquilidad. Hoy compartimos una de esas historias.

Te presentamos a Sandra, madre de dos hijas, que descubrió que IGLU es mucho más que una zona blanda de juegos para niños: es un apoyo diario para el movimiento, la imaginación e incluso el equilibrio emocional en casa.


Hola, me llamo Sandra. Soy madre de dos niñas y una apasionada de IGLU desde hace más de tres años.

En nuestro país disfrutamos de las cuatro estaciones del año. Eso significa que pasamos mucho tiempo en casa: el invierno es largo, el otoño lluvioso, la primavera no termina de ser cálida y, cada vez más, los veranos traen olas de calor en las que salir a la calle deja de ser una opción. El movimiento y la actividad física se convierten en algo esencial, no opcional.

Hay días en los que mis hijas nec